¿Soy yo o es el mundo? Y si es el mundo ¿cómo puede ser que TANTOS estén equivocados? Entonces, debo ser yo, por lógica. Dudar de uno mismo es un incordio. De repente, tenés que plantearte tantas cosas juntas que no te da el tiempo ni la cabeza para hacerlo. Quiero superar esta etapa ya. No me banco ni a mí misma ni al mundo.
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